
Coordinadora:
Gabriela Acuña
“Proceso de construcción de una Pastoral con y para las Personas Mayores, para la transformación de la Parroquia “.
Es el servicio que la Iglesia Católica pone a disposición de las personas Adultas Mayores para promover el reconocimiento de su Dignidad de Personas, hijos e hijas de Dios y sus derechos como tales, a través de la generación de espacios para el desarrollo personal y la espiritualidad, la construcción de una imagen social positiva de la vejez y el envejecimiento, el fortalecimiento de su activa participación social como Protagonistas de su desarrollo y la valoración de su aporte a la Iglesia, la Familia y la Sociedad.
El sentido más profundo de lo que estamos desarrollando es Aportar, desde las personas adultas mayores, a la construcción del Reino de Dios, que consiste básicamente en que cada persona, hombre y mujer, Jóvenes, niños y mayores, pueda vivir plenamente su dignidad de Personas, hijos e hijas de Dios. En esto consiste la Gloria de Dios y a esto estamos llamados todos los que nos sabemos parte de esta Iglesia y que caminamos juntos a las personas adultas mayores de nuestro país.
Propósito:
Fortalecimiento de la identidad cristiana y sentido de pertenencia eclesial de las organizaciones que forman parte de la Pastoral, en cuya acción se hacen vida los Valores del Evangelio, sin desmedro de su vinculación con otros actores sociales.
Promover procesos de formación y capacitación para el empoderamiento de las personas adultas mayores y de quienes intervienen en este servicio pastoral (voluntariado, responsables diocesanos, asesores eclesiásticos, congregaciones religiosas, otros), entendidos como sujetos de derechos y no meros objetos de la acción social.
Objetivos:
Fortalecimiento de las organizaciones de adultos mayores a través de la promoción de espacios de coordinación e
intercambio solidario a nivel de la Parroquia.
Generar espacios de reflexión en torno a la vejez y envejecimiento, para contribuir a la construcción de una cultura de respeto y valoración, justicia y solidaridad para todas las edades.
Criterios Orientadores de la Acción:
- Las acciones sean signos que invitan a multiplicarse.
- Se trata de un compromiso eclesial.
- Se trata de la opción preferencial por los pobres (todos) y opción de universalidad.
- Se trata de ofrecer respuestas a la realidad cambiante.
- Las estructuras de trabajo con mayores deben contar con la participación de los laicos. Se trata de tomar en serio la participación laical.
- Se trata de una labor CON los AM, acompañándolos y entendiéndolos como PROTAGONISTAS de su camino.
- Alentar y educar para le convivencia armónica que lleva consigo el crecimiento como persona y la organización olidaria.
- Debe promover la organización y democracia.
- Nunca se ha de olvidar la validez de la asistencialidad que se ha de realizar con generosidad cuando es necesaria.
- Se ha de impulsar el conocimiento y reflexión del compromiso con la Doctrina Social de la Iglesia.
- Es necesario inspirar y educar para la solidaridad.
- Las Organizaciones y Agentes de Pastoral con el AM, manteniendo su identidad y pertenencia, deben procurar trabajar en redes.
- Es necesario intervenir desde las causas.
- No debe fijarse únicamente en el desarrollo socioeconómico sino el desarrollo integral que corresponde al AM. Debe destacar los valores más profundos, trascendiendo más allá de la coyuntura. Es el compromiso con otro desarrollo.
- Al orientar la labor hacia el “desarrollo integral” es necesario profundizar en la comprensión de este “otro” desarrollo, considerando todas las dimensiones del ser humano teniendo muy presente la vocación de trascendencia y la relación con la naturaleza, respetando el medio ambiente

