Coordinador:

Edgar Sánchez

 

Propósito:

El MJVC es un movimiento eclesial al servicio del Pueblo de Dios, suscitador de comunión y animador de participación. En el MJVC sus asociados aspiran a buscar dar respuesta adecuada a su vocación bautismal, optando radicalmente por Cristo, sirviendo a la causa del Reino y haciendo de las Bienaventuranzas su regla de vida, y todo ello dentro de la mayor conciencia eclesial posible. El MJVC anima a cada asociado(a) a responder y/o descubrir su vocación específica, esto es, la vivencia adecuada y madura de ese modo concreto de ser creyente al que Dios llama en algún momento de vida. Pretende ser un instrumento de formación puesto al servicio de obispos, presbíteros y laicos, para que muchos cristianos puedan así tomar conciencia de su vocación y misión en medio del mundo.

 

Objetivos

La Iglesia fue fundada por Jesucristo para propagar en la historia y en el tiempo su misión evangelizadora y transformadora. Los asociado(a)s al MJVC, desde la realidad de su propio estado de vida, buscan aportar lo propio de cara a la única misión de la Iglesia. En concreto la labor del MJVC se dirige, entre otras cosas, hacia:

  1. Animar y transformar todas las realidades temporales, según Dios.
  2. Promover en la sociedad de hoy los valores cristianos, de cara al secularismo que hoy tan eficazmente deteriora nuestro entorno.
  3. Ofrecer medios de formación humana y cristiana a partir de la organización, sobre todo, desde la vida parroquial, de Jornadas de Vida Cristiana (JVC), esto es, de encuentros de naturaleza kerigmática que ha de ser profundizados a posterior.
  4. Animar a los cristianos que se acercan a nuestras iniciativas a asumir compromisos serios de cara a la construcción del Reino aquí y ahora.
  5. Propiciar ambientes comunitarios y eclesiales adecuados que permitan a los cristianos que han hecho su JVC, un camino de perseverancia y crecimiento adecuado.
  6. Ofrecer facilidades y hacer conciencia de la importancia de que todo fiel, hombre y mujer, dé su aporte a la vida parroquial desde una conciencia clara de su vocación y misión específica.
  7. Favorecer toda iniciativa dirigida a la protección y defensa de la institución familiar, tal y como la entiende el Magisterio de la Iglesia.
  8. Promoviendo a partir de la experiencia de la Jornada en cuanto método-técnica, iniciativas integrales de formación dirigidas al crecimiento y formación de cada asociado al movimiento.
  9. Favorecer y apoyar las iniciativas propias de la vida parroquial.
  10. Cuidar la promoción de iniciativas que rompan el divorcio-cultura-evangelio.

 

Espiritualidad:

Se concretiza la acción del Espíritu en el corazón del asociado(a) del MJVC, a través de las siguientes dimensiones:

  1. Experiencia kerigmática (primer anuncio) inicial a través de la Jornada de Vida Cristiana.
  2. Profundización constante de la vocación bautismal.
  3. Imitación progresiva de Cristo.
  4. Empeño misionero en medio de la sociedad actual desde la propia vocación específica.
  5. Descubrimiento constante de la importancia de la oración, de la formación permanente y el apostolado.