
"Aquí la secularización no se ha dado con fuerza" afirmó categórico el Pbro. José Ernesto Ibarra, párroco de Santa Catalina de Alejandría, en La Uruca, comunidad que comprende Santa Catalina, La Carpio y Santísima Trinidad (Bajo Los Ledezma).
Esto es una realidad para los vecinos a pesar de que muchos habitan en una comunidad urbano marginal. Precisamente ahí, el sacerdote ha descubierto una fuerte espiritualidad.
"Es una comunidad creyente y la Iglesia no ha dejado de crecer. Yo veo mucha màs gente en la Iglesia y en los cultos - hay 60 sectas protestantes- que jóvenes delinqueando, además, en esta comunidad hay una gran fuerza: la oración, dijo.
Agregó que la mayoría de la gente de la zona (posee 29,500 habitantes) es muy luchadora: "Los buses salen llenos de trabajadores, la gente busca mejorar sus casas, las calles, tratan de vivir con dignidad y hay conciencia del valor del trabajo.
La comunidad católica de la parroquia es también muy mariana, por eso la celebración de "La Purísima" cada 8 de diciembre, principalmente en La Carpio. Asimismo, la fiesta patronal ha servido como medio para la integración de los distintos sectores de la parroquia, cuya población comprende un gran número de inmigrantes. Este propósito también se ha favorecido con las Jornadas de Vida Cristiana.
La Pastoral Social es muy activa y procura dar respuesta a las necesidades de las familias. Por ejemplo, comprende un grupo de bailes folklóricos nicaraguenses, llamado Cocibolca, y un grupo de Pastoral de la Salud que visita a las personas enfermas en sus casas.
Uno de los proyectos más fuertes es el Centro San Martín de Porres, creado en el 2001. Se trata de una guardería que atiende a 100 niños durante 12 horas al día. Se financia con un aporte de los padres, con los ingresos de un bazar, una clínica odontológica y donaciones.
Asimismo, el Apostolado de la Mujer y la Familia ofrece cursos de belleza, cocina, manualidades y otros, que les permiten a los participantes contar con herramientas para trabajar.
También se ha conformado una Pastoral del Depore que organiza campeonatos de fútbol con ocho equipos de jóvenes de La Carpio.
Otros ámbitos de pastoral como Liturgia y Catequesis, así como grupos evangelizadores, son igualmente activos en la parroquia.
En todo el trabajo pastoral el sacerdote cuenta con el apoyo de las Hermanas Inmaculatinas, quienes viven en La Carpio. Precisamente la construcción del Centro "Sor María Romero", donde tendrán su casa, es uno de los proyectos de la parroquia.
De acuerdo con el sacerdote, sigue siendo un reto la integración parroquial por encima de las diferencias sociales y de nacionalidad, aunque se han dado pasos en esa dirección. También, dar respuesta pastoral a las 60 sectas presentes en la parroquia.
La atención de la juventud se suma a los desafíos, especialmente de los jóvenes que no estudian ni trabajan; así como el acompañamiento a las personas más necesitadas.
